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¿Qué es femdom? La dominación femenina, explicada
Mujeres dominantes en directo ahora
Ver todasFemdom es la forma abreviada de la expresión inglesa female domination («dominación femenina»): una modalidad de BDSM en la que la parte dominante es una mujer. Ella pone las normas y toma las decisiones, y su pareja, de común acuerdo, las sigue. También se conoce como dominancia femenina y abarca un terreno muy amplio, desde una sesión por webcam de veinte minutos hasta un matrimonio que funciona según las condiciones que ella marca. En esta página explicamos qué es femdom: qué significa la palabra, lo frecuente que es de verdad este interés y qué aspecto tiene en la práctica.
Qué significa femdom
La palabra es una combinación abreviada de dos términos ingleses: fem, de female («femenino»), y dom, de domination («dominación»). Dictionary.com define femdom como «un género del BDSM en el que una mujer desempeña el papel dominante» (traducción nuestra del inglés) y sitúa su primer uso registrado a principios de los años 2000, lo que encaja con una palabra que creció en internet. Wikipedia, en su versión en inglés, trata female dominance, female domination y femdom como una misma cosa, definida como una actividad BDSM «en la que la parte dominante es una mujer» (de nuevo, traducción nuestra).
Conviene tener claros dos puntos. En primer lugar, femdom nombra una dinámica, no un acto. Las nalgadas (spanking), el bondage, la adoración, la castidad y la humillación pueden ser femdom, y también puede serlo una lista de normas para la casa, siempre que sea ella quien mande. En segundo lugar, femdom no es lo mismo que una dominatrix (también dómina; como título, Ama). Una dominatrix es una mujer que desempeña el papel dominante, a menudo de forma profesional; femdom es todo el género en el que ella trabaja. Nuestra guía sobre qué es en realidad una dominatrix se ocupa del lado profesional.
Una idea más antigua que la palabra
La palabra es joven, pero la idea no lo es. En el Londres de principios del siglo XIX, Theresa Berkley regentaba una célebre casa de disciplina en el número 28 de Charlotte Street, donde los clientes pagaban para que los azotaran; murió en 1836. En 1870, el escritor austriaco Leopold von Sacher-Masoch publicó La Venus de las pieles, una novela corta sobre un hombre que le pide a una mujer que lo convierta en su sirviente. En menos de veinte años, el psiquiatra Richard von Krafft-Ebing ya había tomado el nombre de Sacher-Masoch para acuñar la palabra masoquismo.
La propia palabra dominatrix existe en inglés al menos desde 1561, con el significado, sin más, de una mujer que gobierna. Su sentido moderno se remonta a 1961 y a una novela pulp de bolsillo titulada The Bizarre Lovemakers. Femdom llegó cuatro décadas después, cuando la gente empezó a encontrarse en foros de internet y necesitó una palabra más corta para nombrar lo que buscaba.

¿Con qué frecuencia se da este interés?
Es mucho más frecuente de lo que sugiere su fama. Para su libro de 2018 Tell Me What You Want, el psicólogo Justin Lehmiller encuestó a 4175 estadounidenses sobre sus fantasías. La mayoría de las mujeres (el 93 %) y de los hombres (el 81 %) dijeron haber fantaseado con ser dominados sexualmente, y una mayoría de ambos grupos había fantaseado también con dominar a otra persona. Su muestra era amplia, pero no una selección aleatoria que represente al conjunto del país, así que conviene tomar las cifras exactas con cierta cautela.
Una encuesta más pequeña, diseñada para representar a la población de Estados Unidos y publicada en 2017 por Debby Herbenick y sus colegas en la revista PLoS ONE, concluyó que al menos el 30 % de los 2021 adultos encuestados había probado las nalgadas, al menos el 20 % había probado a atar o a que lo ataran, y al menos el 22 % había probado los juegos de rol. Femdom es uno de los caminos que toman esas prácticas, y goza de popularidad.
Que te atraiga femdom tampoco dice nada malo de tu salud mental. Un estudio de 2013 publicado en la revista Journal of Sexual Medicine comparó a 902 practicantes de BDSM con 434 personas que no lo eran, y encontró que los practicantes eran menos neuróticos, más abiertos a nuevas experiencias y menos sensibles al rechazo, y que tenían un bienestar subjetivo más alto. El manual psiquiátrico actual, el DSM-5, no considera un trastorno el BDSM consensuado entre adultos.
Cómo es femdom en la práctica
Femdom aparece, a grandes rasgos, en cuatro contextos, y la mayoría de la gente va y viene entre ellos con el tiempo:
- Sesiones profesionales. Una dominatrix a la que se paga dirige una sesión con reglas claras. Lo habitual es que no haya sexo ni desnudos y que no se la pueda tocar.
- Dominación por webcam. Una modelo webcam dominante dirige las sesiones a través de la cámara, y todo funciona mediante su voz y tu obediencia.
- Juego no profesional. Una pareja, o unos compañeros de juego, experimentan con femdom en su vida privada, durante una velada o un fin de semana.
- Relaciones. Ella lleva las riendas de la propia relación, a veces en pequeños detalles y a veces las veinticuatro horas del día.
Los estilos varían tanto como los contextos. Algunos son estrictos y formales, basados en el protocolo y en las normas. Otros son sensuales y provocadores. Hay estilos que giran en torno a un objeto o a una estética, como el látex, el cuero o los pies, y otros que giran en torno a las palabras, como la humillación o los elogios. Ninguno es más auténtico que los demás. Lo que tienen en común es que ella decide.
La relación de femdom
Cuando femdom pasa de una escena a una relación, suele recibir otro nombre: relación liderada por la mujer, o FLR (female-led relationship). Wikipedia, en su versión en inglés, la describe como una dinámica «en la que la parte femenina de la pareja asume un papel dominante» (traducido del inglés), estructurada de forma consciente en torno a límites que ambos acordaron. En la práctica puede significar desde que ella tenga la última palabra en las decisiones importantes hasta un acuerdo a tiempo completo con normas, rituales y protocolo. Nuestra guía sobre las relaciones lideradas por la mujer entra en los detalles.
La palabra que importa es acordado. Una relación de femdom es algo que las dos personas eligieron y que pueden renegociar. Un control que no ha sido acordado, que no se puede cuestionar o que aparta a alguien de su dinero, de sus amistades o de su libertad no es femdom, sino abuso, y la ley lo trata como tal: la ley británica sobre el abuso doméstico de 2021 (Domestic Abuse Act 2021), por ejemplo, nombra de forma expresa la conducta controladora o coercitiva y el abuso económico. Una buena dinámica de femdom hace que las dos personas sean más ellas mismas, no menos.
Tres mitos sobre femdom
«Es poco común». No lo es. Las cifras de las encuestas citadas más arriba indican que la mayoría de los hombres y de las mujeres ha fantaseado con ser dominado, y las formas de juego más habituales, como las nalgadas o las ataduras suaves, las ha probado entre una quinta parte y un tercio de los adultos estadounidenses.
«Significa que algo anda mal contigo». La investigación apunta en sentido contrario. La comparación de 2013 entre 902 practicantes y 434 personas que no lo eran encontró que el grupo de practicantes obtenía resultados al menos igual de buenos en todas las medidas de bienestar que usaron los investigadores, y mejores en varias.
«Todo es sexo, y todo de pago». Ni lo uno ni lo otro. Gran parte de femdom gira en torno a las normas, el servicio y la atención, y una parte considerable ocurre entre parejas que nunca pagan a nadie. Incluso las dominatrices profesionales suelen mantener el sexo fuera de las sesiones por completo, algo que sorprende a casi todo el mundo la primera vez que lo oye.
Femdom por webcam
Para mucha gente, la dominación por webcam es el punto de partida en femdom. Es privada, hay poca presión y puedes ver en acción a una docena de mujeres dominantes en el chat gratuito (la sala pública) antes de gastar nada. Además, reduce femdom a su esencia. Ella no puede tocarte a través de una pantalla, así que todo ocurre mediante su voz, su presencia y tu disposición a hacer lo que se te diga.
La franja de la parte superior de esta página muestra mujeres dominantes en directo ahora mismo. Si tienes curiosidad, dedica diez minutos a ver cómo llevan sus salas dos o tres de ellas y lee después tu primera sesión por cámara, para conocer el orden que funciona cuando quieres algo más.
Por dónde empezar
Si es tu primer contacto con femdom, empieza por las palabras antes que por los actos. Aprende el vocabulario con el glosario de femdom (en inglés) y lee después sobre la palabra de seguridad (safeword) y los límites, porque la habilidad más importante en femdom no es arrodillarse, sino saber qué vas a aceptar y qué no. Después, elige el contexto que te convenga: una pareja, una profesional o una dominatrix por webcam. Elijas el que elijas, te unes a algo que mucha gente desea y que menos gente reconoce.
Para seguir leyendo, puedes pasar a la guía sobre qué es el BDSM o ver mujeres dominantes en directo en la página de femdom cam gratis. El resto de los temas del sitio está en el índice de guías (en inglés).
Respuestas rápidas
¿Qué significa femdom?
Dominación femenina: una forma de BDSM en la que la parte dominante es una mujer. Es un género y una dinámica más que una actividad concreta, y abarca desde un show privado por cámara hasta una relación a largo plazo.
¿Es femdom lo mismo que dominación femenina?
Sí. «Dominación femenina», «dominancia femenina» y «femdom» se usan como una misma cosa. Femdom es simplemente la forma abreviada que se impuso en internet.
¿Femdom es siempre sexual?
No. Buena parte de femdom gira en torno a las normas, el servicio, el protocolo y la atención, sin nada sexual en absoluto. Las dominatrices profesionales suelen mantener el sexo fuera de las sesiones por completo.
¿Es normal que te guste femdom?
Muy normal. En una gran encuesta realizada en Estados Unidos, el 81 % de los hombres y el 93 % de las mujeres dijeron haber fantaseado con ser dominados, y las investigaciones sobre practicantes de BDSM los sitúan, como mínimo, tan sanos psicológicamente como el resto de la gente.
¿Cuál es la diferencia entre femdom y una dominatrix?
Femdom es el género; una dominatrix es una mujer que desempeña el papel dominante, a menudo de forma profesional. Toda dominatrix practica femdom, pero la mayor parte de femdom sucede entre parejas que nunca pagan a nadie.